Él Tribunal Administrativo del Atlántico ordenó la apertura de un incidente de desacato promovido por Oficina Distrital de Barranquilladado que la medida preventiva que ordenó el cierre total de la antigua P no fue implementada efectivamenteprimavera pumarejoteniendo en cuenta el riesgo para la vida e integridad de los ciudadanos.
Los procedimientos judiciales se inician después de que se presenta una solicitud por Ministerio Publicoen el que advirtió sobre el supuesto incumplimiento de la orden emitida el 9 de octubre de 2025, en la que se obligaba a las autoridades competentes a instalar cerramientos físicos y señalización para evitar el tránsito peatonal y vehicular a través de la estructura.
A pesar de los informes proporcionados por Ministerio de Transporte e Instituto Nacional de Vialidad (Invías), que detallaba actividades como la instalación de señalización, patrullas y actividades de divulgación comunitaria, el Tribunal concluyó que estas medidas no eran suficientes para garantizar el cierre efectivo de un puente que todavía utilizan los ciudadanos.
Responsabilidad de los funcionarios
Mediante auto, la Jueza Relatora Carmen Rosa Lorduy González ordenó el inicio de un incidente de desacato contra tres funcionarios del Invías: Carlos Andrés Mendoza Rondón, Fabián Ernesto Arango Pineda y Arnulfo Arias Sáenzquien sería responsable de tomar las acciones necesarias para cumplir con la orden judicial.
Así luce el viejo puente desde lo alto de la estructura que lo reemplazó en 2019. Foto:Vanexa Romero/EL TIEMPO
Además, Se les dio un plazo de 48 horas para presentar un informe detallado sobre la implementación de la medida preventiva, en un juicio para determinar si existe responsabilidad por el presunto desacato.
El documento también indicó que, según Invías lLa plena aplicación del cierre ha tropezado con dificultades debido a la oposición de los municipios cercanos, lo que incluso requirió que la policía los acompañara para realizar las intervenciones.
Ubicación del puente
El antiguo Puente Pumarejo, oficialmente conocido como El Puente Laureano Gómez se encuentra en avanzado estado de destrucción. La gran inauguración tuvo lugar el 6 de abril. 1974 por el entonces presidente Misael Pastrana Borrero, Esta instalación conectaba los departamentos del Atlántico y Magdalena sobre el río Magdalena.
Puente Pumarejo. Foto:Agencia Kronos
El puente tiene vías dañadas, balaustradas caídas y asfalto destruidolo que supone un riesgo inmediato de desprendimiento de escombros para las personas que pasen por él o por debajo, incluidos barcos de pesca y viviendas cercanas.
El Ministerio de Transporte anunció que el antiguo Puente Pumarejo será demolido por etapas, a partir de 2026. Este proceso de demolición Se estima que tendrá una duración aproximada de cinco años y supondrá inversiones por casi 146 mil millones de pesos. del presupuesto estatal y validez futura.
La decisión de demolerlo se tomó en base a pruebas técnicas, que confirman la degradación de su estructura y la necesidad de garantizar la seguridad y navegabilidad del río Magdalena.
El derribo será parcial y se centrará en retirar la calle la parte media del puente, 467 metros para ser precisos entre las pilas 15 y 22. La estructura restante podría usarse para futuros proyectos turísticos o miradores.
Un caso que cobra fuerza en los tribunales
La apertura de este incidente marca un nuevo capítulo en el proceso judicial en el que están involucrados muchos actores del orden nacional y territorial, en el marco de una campaña popular destinada a proteger los derechos colectivos relacionados con la seguridad y el uso de la infraestructura.
De acuerdo con la normativa aplicable, el incumplimiento de una decisión judicial en este tipo de procesos puede dar lugar, entre otros, a: sanciones económicas o incluso arresto, lo que aumenta la importancia de la sentencia dictada por el Tribunal.
Con esta medida, la justicia administrativa pretende determinar si las entidades responsables actuaron con la diligencia requerida o, por el contrario, hubo un incumplimiento que merece sancióndonde se ejerce control institucional sobre edificios y estructuras que representan un riesgo para la comunidad.

