Cada año, con la llegada de la Semana Santa, la biodiversidad antioqueña enfrenta una de sus pruebas más difíciles.
Esta temporada, que históricamente observa el alarmante aumento del comercio ilegal de especies y de prácticas que degradan los ecosistemass, motivó al gobierno de Antioquia y a las autoridades ambientales a lanzar un plan de choque interinstitucional.
A través del Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Protección y Bienestar Animal se procura no sólo supervisar sino también proteger eficazmente la flora y fauna silvestre basado en el supuesto de que la tradición no puede ser una excusa para los delitos ambientales.
Operativos contra el tráfico de vida silvestre en Antioquia Foto:policía en antioquia
Como parte de esta estrategia, el departamento lidera la Secretaría Técnica del Comité Interinstitucional de Fauna y Flora de Antioquia (CIFFA), aunando esfuerzos con la policía ambiental, la academia y entidades regionales.
Se ha lanzado una importante campaña titulada “Compasión por la vida silvestre”. jornadas de concientización y operativos de control de puntos críticos como aeropuertos, terminales de transporte y centros turísticos, donde la movilidad de los viajeros a menudo se ve facilitada por el transporte oculto de animales.
LEER TAMBIÉN
Resultados
Los resultados operativos ya son abrumadores. El coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán, comandante de la Policía de Antioquia, informó decomisos de diversas especies en municipios como San Jerónimo, Támesis y Entrerríos, donde se encontraron boas, loros, iguanas e incluso osos hormigueros y armadillos.
Estas actividades no se limitaron a la fauna; También atacaron el comercio de productos derivados, confiscando carne y madera ilegales.
El oficial enfatizó que estos resultados “contribuyen directamente a la reducción de la delincuencia en todas sus formas en el territorio de Antioquia”.
Operativos contra el tráfico de vida silvestre en Antioquia Foto:policía en antioquia
Alarma en Urabá
Por su parte, en la subregión de Urabá la situación es crítica. Corpourabá dio la voz de alarma tras detectar un aumento en las ventas de especies en peligro de extinción como el tití cola blanca y el mono capuchino.
Alexis Cuesta, director de Corpouraba, Explicó que estaban previstas más de 20 jornadas de inspección hasta el 1 de abril. incluyendo escuelas, centros comerciales y restaurantes. “Necesitamos que esto se convierta en una cultura educativa”, dijo Cuesta, enfatizando que el trabajo no es sólo de carácter policial, sino pedagógico.
Sin embargo, Advirtió que la entidad no dudará en tomar medidas estrictas: “Si tenemos que intervenir, intervenir y realizar actividades policiales y al mismo tiempo realizar actividades delictivas, entonces Corpourabá debe hacerlo”.“.
El control se extendió también a la cadena de consumo. Yilmar Fabián Perea, jefe de la sección de Carabineros y Protección Ambiental, señaló que la actividad se centró en plazas de mercado y carnicerías, donde Se venden ilegalmente “cola de babilla, carne de ponche, huevo de iguana y huevo de hicotea”.“.
Según Perea En lo que va de 2026 se han realizado aproximadamente 346 detenciones de animales salvajes, un esfuerzo por devolver estos ejemplares a su hábitat después de una evaluación veterinaria.
Finalmente, el gobierno de Antioquia insta encarecidamente a los ciudadanos a evitar la compra de animales, el consumo de carne silvestre y el uso de especies vegetales como la palma de cera en ceremonias religiosas.
Se pide a los viajeros que tengan cuidado en las carreteras para evitar accidentes y denunciar cualquier irregularidad a la Policía al 123. Finalmente, recordando a los ciudadanos su responsabilidad, las autoridades reiteran: “La fauna no debe formar parte de los alimentos que ingiere”.

