
El juez del Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil impuso el viernes 12 de diciembre una dura pena de 7 años de prisión a un menor de 17 años que organizó, coordinó y financió el asesinato de su propia abuela y su tía, crimen que conmocionó a la comuna de Envigado, Antioquia.
Las víctimas son: la periodista María Victoria Correa y su hermana María Nohelia. Ambos fueron baleados en la panadería Pecositas en Envigado, Antioquia, 28 de marzo, mientras conversaban con un sobrino y otro familiar.
La decisión del tribunal, sustentada en pruebas aportadas por la Fiscalía General de la Nación y la aceptación voluntaria de los cargos por parte del perpetrador, lo encuentra responsable de los delitos de homicidio agravado y tentativa de homicidio agravado.
María Victoria Correa, periodista. Foto:archivo privado
El adolescente deberá cumplir su condena en un centro de atención especializada. El macabro móvil de este doble asesinato residía en la ambición: el joven había ideado un plan cuyo único objetivo era apropiarse de los bienes de las víctimas, que administraba su madre.
Información posterior de la investigación reveló que la disputa giraba en torno a una supuesta herencia por valor de $3 mil millones de pesos..
El autor del crimen.
Capturado en relación con el caso María Victoria Correa Foto:Oficina del Fiscal General
Así lo enfatiza el comunicado oficial de la fiscalía. El adolescente no sólo “ideó” el plan criminal, sino que también lo “coordinó y financió”..
Para llevar a cabo este terrible acto, el menor contrató a un sicario a través de un tercero. Este papel del determinante, que intentó resolver el conflicto familiar mediante la violencia extrema en nombre de intereses económicos, enfatiza la frialdad y la premeditación del crimen.
Las víctimas fueron la docente y periodista María Victoria Correa Ramírez y su hermana María Norelia, quien también era abuela del menor imputado.
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El ataque ocurrió en un establecimiento comercial ubicado en el casco urbano de Envigado. Dos hombres armados ingresaron al lugar y los atacaron con armas de fuego, causándoles la muerte.
Otro familiar de 73 años resultó herido en el mismo incidente, lo que derivó en intento de homicidio agravado como parte de los cargos del adolescente.
Atrapando al asesino
La Fiscalía General logró no sólo identificar y castigar al autor, sino también llevar ante la justicia a los tres hombres que cometieron el crimen. Juan Camilo Carvajal Burbano, conocido con el sobrenombre de “Gafas”; Deiby Yulián Posso Pretel, apodado “Cali”; y Yuván Daniel Arenas Gómez, apodado “El Mello”, Tras aprovechar un preacuerdo con la fiscalía, fueron condenados a 17 años y 6 meses de prisión.
Historia del crimen de María Victoria Correa Foto:Cortesía
Los detalles de la ejecución revelaron una planificación meticulosa. Los tres asesinos llegaron a Medellín el 25 de marzo, tres días antes del doble asesinato, desde el Valle del Cauca.
Luego del asesinato, los agresores huyeron en dos motocicletas, que luego abandonaron cinco cuadras después, donde tomaron un taxi hasta la terminal sur de Medellín. Allí se encontraron con un tercer sospechoso, apodado “Gafas”, y luego huyeron a la ciudad de Cali.
Una investigación rigurosa y captura de un genio
El esclarecimiento del caso fue resultado de un extenso y detallado trabajo investigativo realizado por un fiscal de la División de Responsabilidad Penal Juvenil (URPA) de la Seccional Medellín.
El menor autor fue finalmente detenido el 22 de octubre. La detención se produjo durante un proceso judicial realizado por empleados del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) y de la Policía Estatal en una finca del distrito de Llanogrande, en la vecina comuna de Rionegro.
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Durante estas diligencias las autoridades aseguraron dos manuscritos que contenían información importante y crucial para el desarrollo de la investigación.
La Fiscalía, a través de la Dirección de Comunicaciones, confirmó que las pruebas recabadas y la posterior aceptación de cargos por parte de un menor de 17 años permitieron cerrar este capítulo sobre violencia doméstica y avaricia, asegurando que el responsable cumpliría con una pena de siete años de prisión, que es la pena máxima en el sistema de justicia juvenil por un delito de tal gravedad.

