A falta de los habituales debates mediáticos, el Senado, donde se reúnen Iván Cepeda y Paloma Valencia -dos de los tres principales candidatos presidenciales-, se convirtió en el escenario del debate previo a las elecciones presidenciales.
Precisamente el candidato del partido de gobierno ha rechazado participar en estos espacios, lo que ha provocado que tanto la campaña de Valencia como Abelardo de la Espriella, segundo en la votación, mantuvieran al parlamentario de izquierdas para participar en estos espacios.
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Esta semana, además de dos nuevos enfrentamientos entre Cepeda y Valencia desde el Senado, el banquillo fue el Centro Democrático decidieron pegar pancartas en sus puestos con el hashtag #CepedaMudo y con preguntas directas al candidato petristaquien afirma que su oposición al debate se debe a que no quería alimentar la polarización y el conflicto político.
Las preguntas, según Valencia, son las que le gustaría plantear en un debate: “Mantendrá a Ricardo Roa al frente de Ecopetrol? ¿Tiene intención de contribuir a una mayor nacionalización del sistema sanitario? ¿Apoya el manejo de la inteligencia que indican las escuchas telefónicas de la oposición? ¿Vas a cumplir con el Código Fiscal? ¿Seguirá la paz absoluta dejando ir a los criminales?
Iván Cepeda y Paloma Valencia. Imagen:Senado
Y aunque tanto Valencia como Cepeda acordaron desde el pasado 17 de marzo que la capital no debería convertirse en un espacio para presentar sus ofertas para Casa de NariñoAmbos parecen haber roto su “acuerdo” y desde el pleno de la Cámara o el lobby del Senado se han lanzado críticas mutuas y han hecho caso omiso de su misión.
Cepeda incluso ha comenzado a compartir en las redes sociales su intervención durante la sesión del Congreso bajo el título “Vamos a debatir” y la clase en The Story Covenant ha hecho lo mismopara dar a entender que hubo un debate que tanto pedía el uribismo y que este se dio desde el legislativo.
Y desde el primer día de sesiones, tras el parón parlamentario, los candidatos de derecha y de izquierda han han tenido peleaslo que da la impresión de que las próximas semanas seguirán caracterizándose por diversas discusiones, no jurídicas, sino políticas.
“El heredero del gobierno necesita explicar todos los escándalos que rodean al gobierno. No puede ser que el senador Cepeda, que es candidato al gobierno, use vallas publicitarias al lado de Petro. Es participación en política abierta, pero guarda silencio ante los escándalos de corrupción con “Papá Smurpin”, Rorranty Barry está ayudando al crimen de arresteras. Y el senador Cepeda guarda silencio y no entra a debate, no señor, tiene que responder por lo que está haciendo este gobierno.
Y no sólo ellos lideran la fricción, como afirman miembros del Centro para la Democracia y la Convención de Historia. También utilizan su intromisión para agitar a los candidatos. y convocar a una mesa electoral donde varias personas alternan entre realizar labores legislativas y labores electorales. Hasta los legisladores se divierten María José Pizarro, Andrés Forero y Alirio Uribe Fueron nombrados moderadores.
Clara López asistió a la campaña de Iván Cepeda Imagen:María José Pizarro.
El conflicto ha reforzado la imagen de los candidatos como opuestos entre sí: Anti-Uribe Cepeda y anti-petrista Valencia. Pero los otros 11 candidatos presidenciales que estaban registrados en el registro civil y que no tienen un escaño en el parlamento y que también aspiraban a convertirse en miembros de los medios de comunicación y encontrar métodos que les afectaran, quedaron fuera de la discusión.
Algunos han asistido a debates organizados por los medios o instituciones, pero no han recibido mucha atención desde entonces. Los candidatos más votados no han puesto un pie en este escenario.
Un ejemplo es Abelardo de la Espriella.que ha ocupado los tres primeros puestos en las encuestas y recientemente afirmó que no tiene sentido asistir a un debate si no participa el líder al que ve como su mayor oponente, porque con Valencia, antes que debatir, preferiría llegar a un acuerdo.
Abelardo de la Espriella habla de su rechazo a los partidos políticos. Imagen:
Las campañas de De la Espriella y Valencia, en cualquier caso, ellos también se han alejado por su necesidad de retener un escaño en la segunda vuelta presidencial donde todo indica que Cepeda ya tiene boleto.
Por eso, fuentes cercanas a la campaña de Cepeda lo mencionan todavía no hay necesidad de exponer y cansar al candidato, y que es posible mantener momentos de discusión y lucha con el uribismo en las sesiones parlamentarias y en las plazas públicas a las que se asiste.
La pregunta que se haría la derecha es si abrir el debate sin la presencia de un candidato de izquierda. Al menos Valencia y De la Espriella deben marcar la diferencia para conseguir el pase a octavosya que seguramente se unirían contra el partido gobernante.
Internet y el Congreso, por el momento, son los únicos espacios donde los candidatos a la Casa de Nariño revelan sus diferencias y críticas con los rivales.
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Escritura política.

