





En el pacto histórico hay preocupación porque el futuro de la fusión aún no está resuelto. La resolución del CNE que habilitó este trámite para el Polo Democrático, la Unión Patriótica (UP) y el Partido Comunista deja claro que sólo podrán proceder con él una vez que actualicen todos los procedimientos administrativos en su contra. Además, a Colombia Humana no se le permitió participar en el proceso por presunto incumplimiento de los convenios para este tipo de operaciones.
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La mayor preocupación para el futuro del partido de izquierda es que sin unidad no podrán continuar con la inscripción de listas en el parlamento, o al menos eso creen en las filas del petrismo. Por ello, han enviado varias peticiones pidiendo que se agilice la resolución de los casos, con especial énfasis en el proceso del presunto financiamiento irregular de la campaña Petro Presidente 2022.
Iván Cepeda ganó la consulta sobre el tratado de historia. Imagen:El equipo de Iván Cepeda.
Incluso hubo una petición de tutela, con el candidato presidencial Iván Cepeda y los candidatos al Senado Carolina Corcho y Carlos Alberto Benavides exigiendo que el CNE “Antes del 8 de diciembre completar el proceso sancionatorio y levantar las condiciones de personería jurídica y permitir la inscripción en el Registro Nacional”.
Y el segundo lunes de diciembre es la fecha límite para la inscripción de candidatos al parlamento, y todo indica que las decisiones administrativas contra los partidos interesados no se adoptarán antes de esa fecha. Incluso si se llega a una decisión en el caso Petro en los próximos días, es muy probable que se presente una impugnación que retrasaría aún más la fusión.
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En este escenario, las listas parlamentarias del histórico tratado estarían en grave peligro. Bueno, existe la tesis de que no pueden unir fuerzas antes de 2026 porque cruzan el umbral del 15 por ciento para este tipo de coalición. En las últimas elecciones recibieron 2,8 millones de votos, lo que equivale al 16,95 por ciento de los sufragios.
Sin embargo, esta situación no es del todo correcta, o al menos en el Senado no sería así. El reciente fallo del Consejo de Estado es el salvavidas en torno al cual los izquierdistas pueden unirse en sus listas, incluso si no se aprueba la fusión.
La solicitud de fusión del CNE. Imagen:red social
¿Qué dice la declaración del Consejo de Estado?
La decisión en cuestión fue emitida el 9 de octubre de 2025 y fija nuevos criterios para la división de votos en coaliciones basadas en lista cerrada. El pronunciamiento se realizó en el marco de un reclamo de anulación de las elecciones de 2023 en las listas al Congreso de Sucre del Centro Democrático en alianza con Colombia Justa y Libres.
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Según el demandante, el partido uribista no era elegible para formar una coalición porque en la elección anterior, en 2019, superó el 15 por ciento de los votos que marca la ley para formar una coalición de este tipo. En ese momento iba de la mano del Partido Mira.
Sin embargo, la Corte Suprema señaló que los partidos no quedaban automáticamente descalificados para formar una coalición si lograban que la coalición anterior obtuviera más del 15 por ciento de los votos. Llegó el momento de ver la distribución de votos de cada comunidad participante.
Evento histórico de la Alianza. Imagen:SERGIO ACERO YATE
El problema fue que la coalición en cuestión tenía una lista cerrada, misma situación que en el Tratado Histórico de 2022. La ley no permite ese escenario, por lo que la quinta cámara del Consejo de Estado intervino para buscar una manera de determinar el porcentaje de votos pertenecientes a los partidos de una coalición.
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“En realidad, estamos ante un vacío o resquicio jurídico que impone al juez la compleja tarea de integrar la ley, siempre en el marco del ordenamiento jurídico, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 230 de la Constitución. En este sentido, el juez no puede llegar al extremo de crear una norma”, afirmó el Consejo de Estado y señaló que debe hacer lo propio.
Con esta condición, la Corte Suprema definió que el mejor número para aplicar la distribución de votos es un acuerdo entre los partidos socios para distribuir recursos para intercambiar votos. Señaló que la misma proporción de distribución de dinero debería aplicarse a la distribución de votos.
“En este acuerdo es donde, entre otras cosas, se determina “cómo se distribuirá el gasto público entre los distintos partidos y movimientos que integran la coalición”, lo que servirá como medida para determinar los votos de cada partido, para los efectos previstos en el artículo 262.
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Así, es oportuno ver cuál fue el acuerdo sobre la división de votos en lugar de definir el futuro del Tratado de Historia como una lista única.
Esta fue una división de votos bajo el acuerdo de reemplazo.
El acuerdo para sustituir el voto del Tratado Histórico 2022 es único, no fija un porcentaje fijo para cada comunidad participante, pero fija diferentes criterios para la distribución de los fondos: 30% para los partidos políticos de la coalición, 15% en proporción al número de candidatos elegidos por partido, 20% para el funcionamiento de la Coalición según el partido P15 Histórico y el aporte de cada partido. 20% para las elecciones presidenciales.
Al contrario de lo que propuso el Consejo de Estado, el acuerdo de canje acaba creando un escenario confuso sobre cómo se distribuyen los votos. Por ello, la Oficina Electoral (MOE) realizó distintos cálculos para calcular el escenario de la posible distribución de votos.
Con base en los porcentajes fijados por la coalición de izquierda y el total de votos, la oficina de control hizo un ejercicio sobre qué porcentaje correspondería a cada coalición de votos. Por ejemplo, distribuyó el 70% de los votos en seis partes iguales, pero en total el 30% de los fondos se destinó a los partidos de la coalición, el 20% al funcionamiento del Tratado de la Historia y el 20% a las elecciones presidenciales.
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Luego procedió a dar porcentajes específicos dependiendo de las temáticas de los candidatos electos, donde el Polo Democrático fue el que obtuvo más escaños con 6; luego están UP, Colombia Humana y Mais con cuatro escaños; y la ADA queda con 2 y el Partido Comunista con 0. En cuanto a los aportes de cada partido, el único que habría aportado capital fue Mais, por lo que solo esta comunidad se habría hecho cargo de estos gastos.
Según esta lógica, las cuentas del Comité de Seguimiento Electoral indican que no habría ningún problema para que los partidos que componen el Pacto por la Historia vayan juntos. La suma de Polo, Colombia Humana, UP y el Partido Comunista equivaldría al 9,69 por ciento de los votos en las elecciones de 2022, por lo que podrían fusionarse sin problemas. Los progresistas, el partido de María José Pizarro, Heráclito Landínez y David Racero, también podrían aterrizar sin mayores problemas, como surgió del reciente proceso de cisma. Tiene un porcentaje de votos del cero por ciento.
Otro dato llamativo es que con la nueva fórmula establecida por el Consejo de Estado, esta coalición podría incluir también al Partido del Maíz. La suma no llega al 15 por ciento. Cabe recordar que esta comunidad no quiso ser incluida en la fusión del Tratado Histórico por la obligación de renunciar a su personería jurídica.
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Otro escenario en la Cámara
Aunque el fallo del Consejo de Estado es un salvavidas para la lista de tratados históricos del Senado, no es lo mismo en la Cámara de Representantes. En este caso, es necesario ver el equivalente de votos en cada circunscripción, ya que las cuentas pueden diferir.
Por ejemplo, en el caso de Bogotá hay una particularidad y es que los primeros electos, salvo Heráclito Landinez (progresistas), son de Colombia, por lo que no sería tanto problema. Pero hay otras áreas donde las alianzas pueden resultar más difíciles. De este modo, la fusión aún sería necesaria para asegurar las listas al parlamento sin contratiempos. O bien habría que considerar pequeñas coaliciones que cumplan las condiciones del criterio máximo.
ADnQ4AbB-VI Imagen:
JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADO
Escritura política

