

Este miércoles continuó el debate de veeduría política encabezado por la senadora Paloma Valencia sobre los presuntos vínculos de miembros del gobierno de Gustavo Petro con las extintas disidencias de las FARC. No se hicieron más divulgaciones en la política.
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Este, sin embargo, aprovechó para cuestionar la inteligencia del país porque no anticipan crímenes, como el senador Miguel Uribe. Asimismo, criticó la compra de aviones Gripen y llamó la atención sobre el elevado coste, superior al de las compras de estos aparatos en otros países.
El debate se caracterizó por una difícil intersección, que en muchos sentidos es una clara clave electoral. La oposición volvió a cuestionar a Iván Cepeda y su participación en las mesas de diálogo con el ELN. El candidato y senador estuvo presente en esta ocasión y aprovechó para lanzar duros cuestionamientos al titular del Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe, recordando que su hermano fue condenado en otro caso por creación de grupos paramilitares.
Por un momento, el debate salió del Senado con la respuesta que dio el expresidente Álvaro Uribe a través de las redes sociales: “Cepeda es un verdugo disfrazado de apóstol pobre y andrajoso, lo que le ha ayudado a seguir buscando presos y ofreciéndoles beneficios para que acusen falsamente a sus nuevos adversarios.
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La discusión se caracterizó más por el intercambio de comentarios que por el contenido de las intervenciones. Además del conflicto entre Iván Cepeda y la oposición, también estaban en apuros los senadores Jhonatan Ferney Pulido, mejor conocido como Jota Pe Hernández, y la senadora María José Pizarro. Después de algunas peleas, el primero se retiró.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, defendió los esfuerzos realizados por el gobierno de Gustavo Petro en materia de poder público. “Nunca aceptaré una orden ilegal ni la daré. El presidente es el comandante supremo de los militares y nunca me ha dado una orden ilegal o que vaya contra la ley”, dijo en un tramo.
En ese sentido, destacó la mejora en el bienestar de los uniformados durante este cuatrienio y desestimó las acusaciones de que la dirección del ejército debería tener vínculos con grupos irregulares.
“Damos a entender que el liderazgo militar es un signo del sol y hay una falta de respeto y eso no se puede convertir en paisaje. Aquí lo que hemos cultivado es el honor”, dijo la ministra Sánchez ante estas acusaciones.
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Sobre el caso del general Juan Miguel Huertas y los supuestos vínculos con los disidentes de Calarcá, el jefe de la defensa dijo: “No podemos tolerar un traidor por parte de nuestros hombres, porque significa la muerte. Este año hemos recibido 18.000 llamadas. Al menos 168 dan instrucciones y 26 indican presuntos incidentes de corrupción”.
En esa línea, señaló que al momento no han encontrado mayores pruebas respecto de lo dicho en las revelaciones de Noticias Caracol y la supuesta vinculación del general Huertas con el grupo ‘Calarcá’. “Respecto al general Huertas, si estos presuntos delitos se cometieron mientras estaba en retiro (…) si no da confianza, lo destituiremos sin lugar a dudas. Tenemos un protocolo que respetamos y hacemos cumplir”.
También participó Augusto Rodríguez, director de la UNP. Explicó que “Calarcá” y otros disidentes fueron protegidos y transportados por hombres de su partido porque esto se rige por la ley de “paz absoluta”. En el mismo sentido, rechazó las acusaciones de posible connivencia con la oposición. Asimismo, llamó la atención sobre la posible politización del debate, ya que buena parte de las preguntas fueron en contra del senador Iván Cepeda, quien no está en la comisión pero lidera las encuestas.
María Fernanda Cabal Imagen:
JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADO
Escritura política

