
Con un presupuesto para 546,9 mil millones de dólares procesados y un parlamento cada vez menos dispuesto a apoyar los proyectos del partido gobernante, para El gobierno del presidente Gustavo Petro rechazó su reforma tributaria por 16 mil millones de dólares. Ni las jugadas, las “playas”, el diálogo ni el aviso de emergencia económica surtieron efecto a la hora de convencer al Senado, empresa que tenía la última palabra.
En la tercera sesión que estaba prevista para discutirse reforma fiscal o leyes de financiaciónNueve senadores de la Comisión IV hundieron la iniciativa buscada por la Cámara de Nariño para cubrir la brecha fiscal en su presupuesto de $16 mil millones. El jefe de Estado, aunque no volvió a referirse al estado de emergencia, aseguró que la “previsible” decisión del legislativo abrió un espacio para “consecuencias imprevisibles” que empezarían a verse de inmediato.
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“Nadie puede decir que, ante un déficit, no se debe obtener más capital de la economía de los superricos, sino han duplicado sus beneficios gracias al aumento de la deuda pública“, escribió Petro en su cuenta X, donde también cuestionó al Banco de la República y prometió medidas para beneficiar a las personas de bajos ingresos.
Gustavo Petro, Presidente de Colombia el 25 de noviembre en Consejo de Ministros. Imagen:la presidencia
En el aire La sensación de victoria de la oposición se mantuvopero la Comisión prepara declaraciones duras y mediáticas e incluso prueba el terreno en busca de posibles decreto de emergencia económicaque ya tiene opositores y promete ser demandado. La campaña electoral también acabó influyendo en este nuevo choque entre el legislativo y el ejecutivo.
No es que la Casa de Nariño no usó sus cartas, por la reforma tributaria Hubo ‘teatros’, diálogos y la habitual estrategia de presionar a los legisladores. Por tanto, esta negativa es otra señal de que la relación entre ambos estados está casi rota y que cada sector ya estaría pensando en la campaña electoral de 2026.
El escenario en el Capitolio no ha sido favorable al petrismo en los últimos meses. Aunque se aprobó su presupuesto para 2026, los comités económicos no remitieron al comité fiscal, La reforma sanitaria sigue estancada en la Comisión Séptima del Senado y miembros de las primeras comisiones han ido retrasando la tramitación del proyecto para salvar al Ministerio de Igualdad de su desaparición. La jurisdicción agrícola también está cerrada.
La reforma fiscal del Congreso fracasó. Imagen:La Cámara de Representantes
En el ámbito fiscal, las comisiones económicas del Parlamento se acercaron al partido gobernante, donde no sólo apoyaron la evolución positiva, sino también, Rompieron la resolución dos veces para que el proyecto no se hundiera y la Comisión tuviera más tiempo para negociar. El Senado, a pesar de la táctica del Gobierno, se mostró tajante al rechazar la medida por sus “riesgos” y su “impacto negativo” sobre las clases medias y bajas.
“Vi dos reuniones en las que personas cercanas al gobierno rompieron el campamento. Pero hubo un debate y no iban a cambiar nuestro voto, ya que estas reformas golpeaban a las clases media y baja. “Estamos amenazados por una emergencia económica”, afirmó el senador conservador y candidato presidencial. Efraín Cepedauno de los que contribuyeron al colapso de la operación y que en 2024 hizo lo mismo con una factura de financiación de 12.000 millones de dólares.
Como las conversaciones no surtieron efecto y el gobierno sólo logró convencer a un senador (Jairo Castellanos de la ASI) para que cambiara su posición, yEl presidente Gustavo Petro advirtió que podría declarar una emergencia económicauna manera que el oficialismo tiene en mente y la oposición no ha dudado en calificar de amenaza.
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Asimismo, el presidente Petro Ha acusado a las comisiones económicas del Senado de darle la espalda a las finanzas del país. y para el pago de deudas externas, especialmente las obtenidas durante el gobierno de Iván Duque para hacer frente a la pandemia de Covid-19.
Varios parlamentarios ya dialogaron entre ellos para enfrentar las medidas que estaba a punto de implementar la Casa de Nariño y acordaron que de decretarse el estado de emergencia se llevaría de inmediato ante la Corte Constitucional.
El senador de la Alianza Verde Angélica Lozano es uno de ellos y lo dejó claro incluso antes de que se votara la reforma: “La decisión del Congreso republicano de no aprobar un proyecto de ley del gobierno – incluida la reforma fiscal – NO constituye un evento abrumador, inusual o imprevisible y, por lo tanto, NO permite la declaración de una emergencia económica”.
El nuevo conflicto entre el Capitolio y la Casa de Nariño continuará en las próximas semanasdonde entre las apuestas del oficialismo está continuar su agenda de reformas antes del 16 de diciembre, cuando todos los legisladores entran en receso y comienzan en forma su lucha por la reelección.
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Escritura política.

