Colombia ha avanzado en la creación de iniciativas encaminadas a promover la participación de niñas y jóvenes en la ciencia y la tecnología. Sin embargo, su alcance aún es limitado dada la magnitud del desafío. Según el Informe Anual Mujeres STEM Colombia 2025 (SWAR), estos programas afectan solo a una fracción de la población infantil y juvenil del país, lo que muestra la necesidad de fortalecer su cobertura y sostenibilidad.
El informe, que identifica 75 iniciativas activas a nivel nacional, muestra que el 72% del financiamiento de estas iniciativas proviene del sector privado, mientras que el 39% de los proyectos son liderados por organizaciones sin fines de lucro, muchas de las cuales son financieramente vulnerables y luchan por asegurar su sostenibilidad en el tiempo.
“Los desafíos en educación STEM y equidad de género no los resuelve un solo actor”, dice Mónica López Ortuño, ESG Latam Lead de EPAM Systems Inc. “La conexión entre el conocimiento técnico, los recursos tecnológicos y el trabajo comunitario es la clave para construir soluciones sostenibles y de largo plazo”.
Un ejemplo clave es la colaboración de esta empresa tecnológica global con presencia en Colombia con la Fundación San Antonio, organización que sirve como embajadora del programa Technovation Girls, que se enfoca en tecnología y emprendimiento para niñas y jóvenes.
Esta alianza incluyó el patrocinio del programa, el voluntariado activo de los empleados de la empresa para apoyar el proyecto, visitas educativas a las instalaciones de la EPAM y, más recientemente, la donación de 30 dispositivos informáticos.
“El compromiso no debe limitarse a apoyar un programa específico, sino fortalecer los ecosistemas educativos que ya están trabajando para ampliar las oportunidades de niñas y jóvenes”, explica la experta de la EPAM. “La tecnología, acompañada de tutoría y formación, puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar los procesos educativos y creativos ya existentes”.
Los equipos donados permitirán a la Fundación San Antonio seguir desarrollando actividades educativas no solo con las participantes de Technovation Girls, sino también con las niñas y niños que participan en sus programas de formación, fortaleciendo así los procesos de aprendizaje, el trabajo colaborativo y el desarrollo de proyectos tecnológicos. Este tipo de colaboración muestra cómo la suma de esfuerzos puede contribuir a cerrar brechas estructurales en educación temprana, con una perspectiva de largo plazo en el desarrollo del talento femenino en ciencia y tecnología, teniendo en cuenta que la cobertura de iniciativas STEM con enfoque de género sigue siendo baja y que su sostenibilidad depende en gran medida de la capacidad de articular esfuerzos entre sectores.
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