Medellín continúa su ofensiva contra los delitos sexuales. Esta vez, las autoridades distritales y la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá realizaron un operativo simultáneo en varias zonas de la capital antioqueña, con cinco objetivos predefinidos: detectar a los perpetradores de violencia sexual.
En el primer caso, las autoridades detuvieron a un hombre de 31 años en Buenos Aires, Municipio 9 de Medellín, acusado de abusar sexualmente de su hijastra de 13 años.
Las autoridades revelaron que producto de los repetidos abusos, la menor quedó embarazada del agresor, quien la amenazó con no denunciar el hecho.
El segundo fue capturado en Laureles. Es un músico profesional de 32 años que abusó de su hija de 7 años.
Los investigadores determinaron que el hombre utilizaba los turnos nocturnos de su esposa, la madre de su hija, para tener contacto sexual con la menor.
Un empleado de una gasolinera fue detenido en Los Colores, acusado de abusar sexualmente de sus dos hijas, de 9 y 12 años.
Los hechos ocurrieron en una casa del sector Acevedo. Además, las autoridades revelaron que el hombre específicamente tenía antecedentes de detención arbitraria.
El último caso de judicialización durante este operativo se registró en el sector San Joaquín.
Las autoridades llegaron a un domicilio cercano para capturar al conductor de 32 años, quien era buscado por múltiples delitos, según lo demuestran una serie de notas emitidas a su nombre.
Se alegó que el hombre era un reiterado agresor físico, psicológico, económico y vicario hacia su esposa.
La mujer incluso fue apuñalada por un hombre que, como se mencionó, tenía hasta 14 registros de comportamiento similar.
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NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista nacional en Medellín

