


El paisaje de la cuenca del Sinú debe cambiar y restaurar los caudales naturalesmientras que las autoridades meteorológicas de Colombia emitieron una nueva alerta ante la llegada de un nuevo frente frío proveniente de América del Norte, que a partir del próximo miércoles 18 de marzo afectará principalmente a la región del Caribe. El gobierno ordenó la demolición de jarillones y muros que bloqueaban cauces naturales de ríos, arroyos, canales y pantanos, tras el robo de tierras y ganado extensivo que provocó la tragedia de las inundaciones del pasado mes de febrero.
Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam): Esta nueva ola de frío que azotará el Caribe durante las próximas horas generará una línea de inestabilidad atmosférica que se traducirá en un aumento significativo de la nubosidad, ráfagas de viento y precipitaciones moderadas.
LEER TAMBIÉN
En Córdoba están derribando barreras hidráulicas ilegales en terrenos de patrones y políticos. Foto:HORMIGA
Por eso, donde antes se construyeron en Córdoba muros de tierra y piedra a base de armas y expropiaciones, hoy se escucha el rugido de la “maquinaria amarilla” que abre el paso al río.
Este no es un trabajo civil convencional; Se trata, según las autoridades ejecutivas, de una Una “gran operación” en el ecosistema cordobés para curar las heridas infligidas durante décadas uso humano ilegal de la tierra.
Después de las devastadoras inundaciones de febrero del año pasado provocadas por dos frentes fríos, que dejó a miles de familias bajo el agua y expuso la fragilidad de un territorio asfixiado por obras hidráulicas ilegales, el gobierno pasó a la ofensiva. La estrategia es doble: restauración ecológica y reforma agraria.
LEER TAMBIÉN
El fin de los muros de exclusión
En Córdoba están derribando barreras hidráulicas ilegales en terrenos de patrones y políticos. Foto:John Montaño/EL TIEMPO
En la jurisdicción de Cereté, específicamente en la Ciénaga de Corralito, las autoridades trabajan contrarreloj.
En esta comuna desde hace años. Jarillones irregulares (barreras artificiales) perturbaron el flujo natural entre el río Sinú y el complejo de marismas.
Estas estructuras no sólo cambiaron el ciclo del agua, sino que funcionaron como límites invisibles que privatizaron legalmente al público, aumentando la presión del agua sobre las comunidades más pobres durante la temporada de lluvias.
Supervisaron la Ministra de Medio Ambiente, Irene Vélez Torres, y el Director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman. Demolición de un jarillón de 1,2 km de longitud.
“Estamos empezando a reabrir vías fluviales. Durante décadas se han levantado barreras que han afectado el equilibrio del ecosistema. Hemos avanzado en la reforma de los vehículos anfibios en las zonas rurales”, afirmó Vélez.
La intervención se realizó de forma técnica, sin explosivos, permitiendo El agua irá volviendo paulatinamente a su nivel para evitar nuevas emergencias.pero asegurando que las playas y zonas comunes -importantes para regular la gestión del agua- vuelvan a cumplir su función.
LEER TAMBIÉN
El objetivo es recuperar terrenos para uso público. Las playas no pueden ser propiedad privada de unos pocos mientras la gente se ahoga
Juan Felipe Harmandirector de ANT,
La mafia acaba en manos campesinas
En Córdoba están derribando barreras hidráulicas ilegales en terrenos de patrones y políticos. Foto:HORMIGA
Mientras las máquinas abrían paso al agua, la ANT realizaba un acto de justicia histórica en tierra firme.
El gobierno ya ha transferido 714 hectáreas repartidas en 11 propiedades recuperadas.
Lo que hace que esta operación sea escandalosa es que inventario de antiguos propietarios: una lista que parece un expediente de los tiempos más oscuros del país.
Por ejemplo, En la comuna de Sahagún, las autoridades recuperaron una propiedad de 50 hectáreas perteneciente al exsenador condenado Musa Besaile Fayad.
En la comuna de Cereté se recuperaron 2 inmuebles agregados 189,4 hectáreas, pertenecientes a estructuras criminales bajo el seudónimo de “Don Mario” (Daniel Rendón Herrera).
En Planeta Rica se recuperaron 5 predios con una superficie total de 174,1 hectáreas, que pertenecían a empresas vinculadas al narcotráfico y al SAE.
En Buenavista se intervino 3 predios con una superficie total de 300,9 ha, los cuales fueron transferidos a asociaciones de mujeres y piscicultores.
En Cereté, la transferencia de propiedades pertenecientes a los apodados “Don Mario” y “Fritanga” tiene un profundo peso emocional. Durante 40 años, los pescadores locales fueron perseguidos y en muchos casos asesinados por intentar acceder a los pantanos de Corralito para ganarse la vida. Hoy, estas áreas están en manos de asociaciones como Apacis y Asoparcer.
LEER TAMBIÉN
Deuda con el “pueblo anfibio”
Montería después de las inundaciones Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Las inundaciones de febrero no fueron sólo un fenómeno natural; fueron consecuencia de una “ineficiencia histórica”, según las autoridades actuales. Las familias que perdieron todo por el frente frío ahora recibirán tierras cultivables como mecanismo de recuperación.
Juan Felipe Harman, director de la ANT, afirmó con firmeza: “El objetivo es recuperar terrenos para uso público. Las playas no pueden ser propiedad privada de unos pocos mientras la gente se ahoga”.
Estos esfuerzos elevan a 45.000 hectáreas las tierras transferidas en Córdoba bajo la actual administración, enfocadas principalmente en víctimas del conflicto y comunidades pesqueras que, después de años de sequía legal y exceso de agua por inundaciones, finalmente ven una oportunidad de “volver a vivir”.
Desafío de mantenimiento
Vivir con las víctimas en Córdoba Foto:
El desafío ahora es el desarrollo sostenible. La limpieza de los jarillones es sólo el comienzo de una recuperación económica que requiere una vigilancia constante para evitar que los antiguos residentes intenten recuperar el control del relieve del río.
Por ahora, el Sinú está volviendo a respirar lentamente y los agricultores de Córdoba tienen la esperanza, por primera vez en generaciones, de que tendrán éxito. tierra seca para sembrar y agua libre para pescar.
Además te invitamos
mira nuestro documento:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena

