
Atraviesa el sur de Bolívar Uno de los días más brutales del año. En menos de 48 horas, tres asesinatos sacudieron la región, entre ellos el secuestro y asesinato de un líder social Jairo Alberto Díaz Salazarun punto de referencia para la comunidad en el municipio de San Pablo. La escalada de violencia genera alarma sobre la vulnerabilidad de las personas defensoras de derechos humanos y de la sociedad crisis de orden publico en Magdalena Media.
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Jairo Díaz fue secuestrado el domingo 21 de diciembre en horas de la noche en Pasarela del JardínJurisdicción de San Pablo. Según informes oficiales, hombres armados lo detuvieron mientras se encontraba en su comunidad y lo llevaron a una zona montañosa cerca de Distrito de Santo Domingo. Allí, el lunes 22 de diciembre fue encontrado su cuerpo sin vida.
Jairo Díaz fue secuestrado el domingo 21 de diciembre en el barrio El Jardín. Foto:Redes sociales
Díaz fue tesorero Consejo de Acción Comunitaria de El Jardín, presidente del Comité Minero de Las Calungas y miembro activo de ASAMISUR, organización campesina afiliada a FEDEAGROMISBOL. Su liderazgo se centró en la defensa territorial y la permanencia campesina, en una zona marcada por Disputas territoriales y economía ilegal.
Organizaciones sociales atribuyen este delito al llamado Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC)también conocido como Clan del Golfo, que mantiene una presencia activa en el sur de Bolívar junto con estructuras del ELN. Este incidente se suma a una serie de ataques a líderes sociales de la región que han sido denunciados reiteradamente ante las autoridades.
Otros dos asesinatos en la misma región
El asesinato de Jairo Díaz no fue el único hecho brutal. En las últimas 48 horas se reportaron dos homicidios adicionales:
- Mármol Fernando Torres Fue asesinado en el campo de San Pablo, en la zona conocida como Cueva de Sapo, lugar simbólico donde se llevan a cabo importantes eventos deportivos.
- José Eulises Castaño Garcíaconocido como Liche, falleció la mañana del lunes 22 de diciembre en la vía que une a San Pablo con Simití. Era un agricultor muy conocido en la región y vivía en el distrito de Monterrey, bajo la jurisdicción de Simití.
“Liche” Castaño, otra víctima de la violencia. Foto:Redes sociales
La comuna de San Pablo llegó con estos crímenesYa se han reportado aproximadamente 38 homicidios este año– según informes de la comunidad. Los vecinos condenan “silencio institucional”ante la crisis de orden público que azota al Magdalena Medio.
Reacciones y demandas
La Alcaldía de San Pablo ha condenado enérgicamente el secuestro y asesinato de Jairo Díaz, así como otros hechos violentos ocurridos recientemente. “Expresamos nuestra solidaridad y condolencias a la familia.los amigos y la comunidad de la víctima, así como todas las personas que hoy sufren la violencia que amenaza la vida, la convivencia y el tejido de la sociedad”, dijo en un comunicado.
Por su parte, la Coordinadora Colombiana de Europa-Estados Unidos (CCEEU) emitió un contundente comunicado: denuncia falta de garantías para líderes sociales y la presencia simultánea de grupos armados ilegales en la región. Entre sus demandas hacia el Estado colombiano están:
- Actividades acción urgente y coordinada para garantizar la vida, integridad y seguridad de las comunidades y líderes sociales.
- Investigación exhaustiva e imparcial para identificar y sancionar a los responsables material e intelectualmente.
- Presencia una parte integral del Estado, yendo más allá de un enfoque militar, para abordar las causas estructurales de la violencia.
“Defender el territorio, los derechos humanos y la vida no puede seguir costándonos la vida”.– enfatiza la declaración.
Un vehículo también se quemó en las últimas 48 horas. Foto:Redes sociales
Tres asesinatos recientes son una respuesta a las dinámicas de violencia que unen disputa territorial entre grupos armados ilegales, crecimiento de la economía ilegal como la minería y el narcotráfico, a través de: sin garantía para líderes sociales y agricultores. Históricamente, el Magdalena Medio y el sur de Bolívar fueron escenarios de confrontaciónpero las cifras actuales (38 asesinatos en São Paulo en 2025) revelan una crisis que amenaza la estabilidad de la comunidad y la implementación de políticas de paz.
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Las organizaciones sociales piden Proteja instantáneamente el liderazgo amenazadoinvestigación imparcial que identifique a los autores materiales e intelectuales y el desmantelamiento efectivo de las estructuras criminales organizadas. Mientras tanto, la comunidad clama por respuestas y garantías.
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Se restablecerá la fumigación con glifosato. Foto:

