Los efectos secundarios de la detención de Nicolás Maduro tardaron menos de 48 horas en sentirse en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. La Operación Fuerza Delta –cuyo desarrollo sigue siendo cuestionable–, cuando la Casa Blanca sacó al líder del gobierno venezolano de su propio país, demostró que Washington no sólo está mostrando los dientes, sino que está dispuesto a actuar. Este mensaje animó a Donald Trump a dejar abierta la posibilidad de una acción militar en suelo colombiano, aunque sin especificar con qué objetivo.
“Me suena bien“, respondió el republicano en una conferencia de prensa a bordo del Air Force One, donde minutos antes había calificado al presidente Gustavo Petro como un “enfermo” que gobierna Colombia, pero que “no continuará por mucho tiempo“.
Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Imagen:EFE
Colombia, al igual que México y Cuba, se agregó a la lista de países en los que Estados Unidos consideraría intervenir, si lo considerara necesario. La gravedad de este escenario provocó que algunas voces opositoras al gobierno cerraran filas en torno a la soberanía colombiana. “Celebrar la captura del dictador venezolano no significa apoyar la intervención militar estadounidense en Colombia. Aunque Petro desprecia la constitución, todavía hay democracia e instituciones en Colombia” dijo el representante del Centro para la Democracia, Andrés Forero.
Otros, sin embargo, pidieron bajar el tono del conflicto contra Petro, quien, aunque reaccionó con cautela ante las acciones de Washington en Caracas, poco a poco empezó a subir el tono en sus redes sociales. “Aunque no fui soldado, sé de guerra y de secretos. Juré no tocar otra arma desde el tratado de paz de 1989, pero por la patria recuperaré las armas que no quiero. No soy ilegal, ni soy narcotraficante, sólo tengo a mi familia como propiedad que le pago al jefe de Estado”, afirmó.
El presidente Gustavo Petro en un discurso presidencial. Imagen:la presidencia
Para la internacionalista Sandra Borda, el presidente Petro debe evitar crecientes tensiones con Trump: “Si seguimos con declaraciones del presidente como las que venimos siguiendo -como ayer- creo que estamos tentando esta”.
A pocas horas de las declaraciones del presidente de Estados Unidos, el Departamento del Interior y el Departamento de Justicia enviaron una carta a esta administración para confirmar el compromiso con la lucha contra el narcotráfico en la región, con prioridad en la frontera colombo-venezolana.
“El gobierno de Colombia, a través del Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia, informó al gobierno de Estados Unidos, a través de la agencia de inteligencia, que vamos a seguir coordinando y trabajando en la lucha contra el narcotráfico, con base en su inteligencia, su tecnología, para destruir laboratorios y estructuras criminales y sus campamentos”, anunció el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Armando Benedetti Ministro del Interior. Imagen:Juan Diego Canó
“Lo que vemos son los efectos secundarios de lo ocurrido en Venezuela. Con base en las recientes declaraciones de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, debemos hacer todo lo posible para reducir las tensiones y volver a la vía diplomática, basada en el respeto mutuo, el diálogo y el acuerdo, por difíciles que sean. No más provocaciones”, dijo Luis Gilber, excanciller y candidato de Murillo Gilber.
En el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, se prepara la conferencia de prensa de la canciller Rosa Villavicencio para este 6 de enero, a partir de las 8 de la mañana, donde se referirá a la situación regional y las advertencias recibidas desde el norte del continente. Ahora el Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó en un comunicado que las declaraciones del presidente estadounidense constituyen una injerencia irrazonable en los asuntos internos de Colombia.
La canciller Rosa Villavicencio y el presidente Gustavo Petro. Imagen:Canciller
A casi un año del regreso de Trump al poder, la relación entre Bogotá y Washington se ha fracturado cada vez más, por un lado como resultado de una nueva política exterior adoptada por el republicano y por otro por la salida en falso del presidente, lejos del terreno diplomático que aliados como Brasil y México han sabido navegar con más realismo.
La descertificación, la revocación de visados y la inclusión en la lista Clinton de la Ofac muestran la vulnerabilidad del momento. Hay quienes dentro de la Comisión creen que lo ocurrido en Caracas sugiere que no es prudente seguir desafiando a un Trump derrotado, quien incluso ha insinuado acciones que tienen implicaciones más allá de la región, como en el caso de Groenlandia. De hecho, el presidente colombiano ha hablado con varias personas de su confianza para medir con mayor precisión las acciones a partir de ahora.
Un dibujo de la artista Jane Rosenberg que muestra a Maduro con su esposa. Imagen:EFE/Jane Rosberg
Entre las opciones que se exploran, además de recurrir a canales diplomáticos estables e instituciones multilaterales, Existe la posibilidad de convocar al cuerpo diplomático reconocido en Colombia para explicar la posición del gobierno ante la crisis desatada tras la caída de Maduro.. Asimismo, se consultó al presidente sobre la conveniencia de convocar al Comité Asesor de Asuntos Exteriores para buscar consensos en defensa de la soberanía y el derecho internacional.
El abogado Ramiro Bejarano señaló que si bien las situaciones de Maduro y Petro son muy diferentes, “los estadounidenses podrían realizar acciones legales encaminadas a equilibrarlos. Y si los equilibran, estaríamos en una situación complicada y peligrosa”. Además, mencionó que Rubio se refirió a que “este Presidente [Trump]”Cuando dice algo, lo hace”.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Escritura política

