En contundente respuesta a las declaraciones del director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, negó la supuesta falta de coordinación regional en el proceso de reforma agraria.
El presidente acusó al funcionario del gobierno de mentir Señaló que la entidad centró sus esfuerzos en la compra de terrenos a la Sociedad de Bienes Especiales (SAE) con el fin de asentar a personas de otras regiones.ignorando los pedidos de las 102 comunidades étnicas del departamento que actualmente no tienen territorio.
Se han logrado avances en otros departamentos en iniciativas de reforma agraria. Foto:archivo privado
Una prioridad para la comunidad vallecaucana
El Gobernador presentó evidencia de una situación crítica de orden social en municipios como Bolívar, El Dovio y El Cairo, donde grandes comunidades indígenas se han refugiado en el coliseo a la espera de una solución territorial.
Toro señaló enfáticamente que la ANT había “centrado su mirada en las tierras del Valle” pero no en su gente, trayendo campesinos e indígenas de otros departamentos para ocupar propiedades locales.
“Ustedes no respetan a la gente del Valle del Cauca, son afrodescendientes, campesinos e indígenas locales los que están pidiendo estas tierras. Ellos son a quienes se les deben entregar los bienes del SAE”, dijo el mandatario, recordando que la gestión de esos bienes depende únicamente del Gobierno nacional.
El presidente denunció que la reforma no ha traído proyectos productivos en la región. Foto:archivo privado
Crisis por falta de proyectos productivos y servicios básicos
Uno de los puntos más críticos que destacó la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, es la incertidumbre con la que se realizan las entregas de terrenos por parte de la Agencia Nacional de Tierras (ANT).
Según el presidente, la entidad traslada municipios a zonas donde no existen garantías mínimas de mantenimiento, lo que genera una carga adicional para los municipios y el departamento, que, con recursos limitados, tiene que preocuparse por necesidades básicas que no son tomadas en cuenta en los procesos de adjudicación.
En materia de infraestructura, se registraron casos de enajenación de inmuebles sin acceso a servicios básicos, como agua potable, electricidad o vías de comunicación.
Esta situación no sólo vulnera los derechos fundamentales de las familias beneficiarias, sino que obliga a las autoridades locales a improvisar soluciones urgentes para evitar crisis humanitarias en zonas rurales históricamente degradadas.
Juan Felipe Harman, director de ANT, lidera proyectos de reforma agraria. Foto:HORMIGA
Cuando se trata de desarrollo sostenible, es preocupante la falta de proyectos productivos concretos que garanticen la soberanía alimentaria y la generación de ingresos para los beneficiarios.
Regalar tierras sin apoyo técnico, financiero o comercial condena a las familias a un ciclo de pobreza y abandono, distorsionando el objetivo transformador de la reforma agraria y profundizando la dependencia del bienestar.
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Finalmente, la falta de una planificación integral ha propiciado escenarios de conflictividad social. La llegada de comunidades a los territorios sin consulta previa, sin estudios de capacidad de acogida y sin mecanismos de mediación ha provocado enfrentamientos entre poblaciones, como el registrado recientemente en la zona rural de Tuluá. Estos episodios muestran que la provisión de tierras sin un enfoque territorial y diferenciado puede convertirse en fuente de nuevas tensiones, en lugar de ser un instrumento de paz.
Silencio institucional ante la Comisión de Reforma Agraria
Aunque el Valle del Cauca ha formalizado una Comisión Departamental de Reforma Agraria, el gobernador afirmó que no ha recibido respuesta a las solicitudes de reunión enviadas al director Harman.
“Las actas de la primera reunión muestran que todo el Comité solicitó una reunión y ni siquiera merecíamos una respuesta”, señaló.
La presidenta reiteró su disposición al diálogo, invitando nuevamente al director de la ANT a una reunión en el departamento o, en su defecto, ofreciéndole una visita a su oficina en Bogotá.
El presidente critica la incertidumbre con la que la ANT transfiere tierras a las comunidades. Foto:César Melgarejo
El objetivo principal es establecer una coordinación efectiva que dé prioridad a la población local y garantice que la provisión de tierras sea integral, digna y productiva para evitar que la reforma agraria se convierta en una causa de violencia en las zonas rurales.
Este contenido fue escrito utilizando inteligencia artificial en base a información obtenida del Gobierno del Valle del Cauca. Además, fue revisado por un periodista y editor.
JOSÉ ANTONIO MINOTA HURTADO
Equipo editorial de EL TIEMPO
Colombia
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Detalles de la movilización en un país vecino. Foto:

