Víctor Muñoz, analista político y cofundador de Guarumo, habló con EL TIEMPO sobre los resultados de la última encuesta realizada por Guarumo y Ecoanalítico y financiada por este diario.
Según esta medición, que se da previa consulta entre partidos, Iván Cepeda tiene el 37,5%, Abelardo de la Espriella el 20,2% y Paloma Valencia el 19,9%.
Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Imagen:EL TIEMPO
Paloma Valencia crece e incluso supera a Cepeda en el segundo puesto. ¿Es el efecto de colusión?
La consulta le dio fuerzas. Son 3 millones de votos. Tuvo influencia en los medios, haber liderado la consulta y tener la oportunidad de estar en la campaña tuvo un efecto positivo. Se nota en los números de hoy, donde ya está dentro del margen de error por el segundo lugar, compitiendo por ese puesto.
Cepeda también crece, sin consultar. ¿Qué explica eso?
Los resultados del tratado histórico son muy importantes en el parlamento. Estamos hablando de 25 escaños en el Senado y más de 30 representantes en la Cámara, lo que demuestra que el tratado tiene una estructura fuerte y que esto le permite crecer. Está creciendo, no al mismo nivel que Paloma, pero demuestra que todavía tiene margen y que se consolida como el único candidato de la izquierda. Además, el hecho de que Roy Barreras no haya logrado demostrar en la consulta que tiene fuerza lo deja esencialmente con todo el espectro de la izquierda y los progresistas.
Aída Quilcué e Iván Cepeda en un acto de campaña en Bogotá. Imagen:María Fernanda Carrascal
Llama la atención que Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella estén a la cabeza en cuanto a intención, pero al mismo tiempo entre los que “nunca votarían”. ¿Cómo entenderlo?
De cualquier manera, “yo nunca votaría” se explica porque la centroderecha nunca votaría por Cepeda y parte de la izquierda nunca votaría por Abelardo. En realidad, Abelardo tiene menos rechazo que Cepeda en ese escenario, pero lo que eso demuestra es polarización. Por eso se ve así. En el caso de Paloma, que está un poco más en el medio, muerde más por el medio, tiene menos rechazo o menos dicen que nunca la votarían.
¿Por qué el voto en blanco es mayor en el escenario Cepeda-Abelardo que en el escenario Cepeda-Paloma?
Esto significa que si Paloma pasara a segunda vuelta, lo más probable es que los votantes de Abelardo se transfirieran a ella. La gente más a la derecha claramente no votaría por Cepeda, pero aun así, la indecisión sigue siendo alta. En el caso de Paloma, creo que genera más indeterminación. No significa que esos votos vayan a parar a Cepeda, sino que hoy todavía estaban indecisos y tomarían esa decisión cuando llegue el momento.
MATEO GARCÍA
Editor adjunto de políticas

