El chavismo fue su espejo Gustavo Petro Intentó distanciarse durante sus campañas presidenciales. Tanto en 2018 como en 2022, evitó cuidadosamente cualquier paralelismo con el gobierno venezolano. Sin embargo, en un contexto donde su gobierno se ha convertido en uno de los principales apoyos políticos de Nicolás Maduro en la región, sus últimos movimientos del año – seguido de cerca por el impacto que podrían tener en las elecciones de 2026– Han acabado reavivando el fantasma.
Él un “decreto” de emergencia económica.en medio del oficio sin juicio; lanzó un comité para recolectar firmas que promuevan asamblea constitucional; y El aumento histórico del salario mínimo. —Hechos ocurridos en menos de una semana y que le permitieron al primer presidente acaparar una vez más la atención —clamaron las decisiones tomadas en el Palacio de Miraflores.
“Así es la venezolización de nuestra economía. El gobierno ya ha dado un paso muy claro. “Si se hubiera tomado en el primer o segundo año de gobierno, el país podría haberlo entendido de alguna manera, pero se hace ahora, en vísperas de una campaña electoral, con un aumento del salario mínimo del 23,7 por ciento y con medidas que son evidentemente confiscaciones”, afirma. dijo el abogado Ramiro Bejarano, abogado de la Universidad Externado de Colombia.citando los 2 millones de pesos creados por la comisión para el salario mínimo legal al 2026, que varios expertos coinciden será un golpe a las finanzas de las pequeñas y medianas empresas.
Gustavo Petro y Antonio Sanguino Imagen:la presidencia
“Esto destruye la economía del país con una dosis de populismo en todas sus expresiones. Venezuela ya vivió esto y ¿qué lo provocó? Hiperinflación, destrucción de la capacidad productiva, pobreza de la sociedad.” dijo el ex Ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo.
“Ya hemos experimentado esto con Chávez: aumentos nominales que destruyen el poder adquisitivo, cierran negocios y promueven la informalidad. Populismo que nos costará caro” dijo la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal.
En 2011, el ex presidente Hugo Chávez anunció un dramático aumento del 30 por ciento en el salario mínimo de Venezuela, una medida que, si bien fue bien recibida por su base, fue un precursor de la hiperinflación en Venezuela.
Hugo Chávez y Bashar Al-Assad. Imagen:AFP
Para Angélica Rodríguez, profesora de ciencias políticas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, si bien la decisión del gobierno puede hacer referencia en el discurso público al aumento del 30 por ciento ordenado por Chávez en 2011, es insuficiente para reducir el anuncio del salario mínimo en Colombia a una simple imitación del chavismo. En su opinión, se trata de un contexto económico diferente y de países con realidades macroeconómicas incomparables.
“Me parece limitar la reducción de estas acciones a una simple reconstrucción de las decisiones chavistas. La situación macroeconómica del país es diferente a la de Venezuela en el momento en que Chávez tomó medidas como estas. Sin embargo, reitero que en el imaginario colectivo fácilmente puede llevar a hacer este tipo de comparaciones. Tampoco podemos evitar pensar en retrospectiva cómo lo público puede ser una prioridad. En el período en el que nos encontramos”, dijo.
Otros métodos que se han comparado
El tema principal del Consejo de Ministros del 28 de abril es la consulta general. Imagen:la presidencia
Esta no es la primera vez que el gobierno de Gustavo Petro establece paralelismos con Venezuela. Durante su mandato, varias iniciativas han sido interpretadas por sectores importantes como similares a los planes del chavismo, incluida la introducción de una potencial Asamblea Constituyente.
En Venezuela, el proceso factorial se convirtió en uno de los ejes del proyecto político del chavismo. En 1999, tras llegar al poder, Chávez introdujo la Asamblea Nacional Constituyente, un referéndum que condujo a la redacción de una nueva constitución y una profunda reestructuración del sistema político, ampliando los poderes del ejecutivo. Años más tarde, bajo Nicolás Maduro, la figura se volvió a utilizar en 2017, esta vez en medio de una crisis política y social, con la convocatoria de una asamblea constitucional sin la participación del pueblo mediante un referéndum.
Nicolás Maduro con su ‘premio’ colgado al cuello. Imagen:AFP
El camino recorrido por Chávez en Venezuela a principios del siglo XX. En Colombia también se comparó con la propuesta del presidente Gustavo Petro de convocar una consulta pública sobre sus reformas del mercado laboral.una iniciativa finalmente rechazada por el Senado.
El liderazgo del jefe de Estado colombiano también ha sido objeto de comparaciones en el ámbito de la comunicación. La promoción de la comunicación pública a través de la transmisión abierta de reuniones ministeriales -práctica que debía ser controlada por el Consejo de Estado en caso de una posible violación al derecho a la información- fue leída por algunos sectores como un eco de las transmisiones de Hugo Chávez, quien utilizó estos espacios para dirigirse a su gobierno y fijar públicamente la agenda de su gobierno.
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