Ni siquiera la lluvia perturbó el desfile del 6 de enero, su día central Césped cerró la edición número 100 Carnaval de Blanco y Negro. A lo largo del recorrido, 30 trajes individuales, 30 bandas y 25 carrozas desfilaron al son de 30 murgas, creando un espectáculo que congregó a miles de espectadores locales y visitantes.
Bandas llenas de color y movimiento actuaron entre músicos marcando el ritmo con tambores, saxofones, trompetas y campanas, y los trajes individuales destacaron por la creatividad de las máscaras y la interpretación corporal de quienes las portaban.
Carrozas elaboradas con técnicas tradicionales, que incluyen: arcilla, papel tapiz y pintura representaban mitos, leyendas y fragmentos históricos, y estaban animados tanto desde las plataformas como desde el piso.
Pasto celebró la edición número 100 del Carnaval de Blancos y Negros. Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO.
Según la Alcaldía de Pasto, casi 250.000 turistas llegaron a la ciudad durante el período de carnaval. Se espera que la actividad económica relacionada con la celebración alcance los 2 mil millones de pesos durante estos dos meses, con las ventas cariocas generando ingresos cercanos a los 30 mil millones de pesos.
Desde 2004, Corpocarnaval es la entidad encargada de planificar, organizar y velar por el Carnaval de Blancos y Negros. A través de procesos Invitación, selección y acreditación, la entidad coordina las modalidades de concurso el 6 de enero y brinda incentivos económicos por el uso de proyectos creativos antes de su presentación.
Pasto celebró la edición número 100 del Carnaval Blanco y Negro Foto:Juan Pablo Rueda/EL TIEMPO.
Detrás del desfile está el trabajo que comienza a principios de cada año, cuando murgueros, comparseros y carroceros investigan y desarrollan minuciosamente sus propuestas. Talleres, viviendas y garajes se convierten durante meses en espacios de creatividad colectiva que culminan en un gran desfile, expresión central del festival anunciado por La UNESCO declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2009 y este año también recordó el patrimonio histórico del Corso de Flores, antecesor clave del actual carnaval.
redacción nacional

