Tadej Pogacar (UAE Team) ganó este sábado su primera Milán-San Remo al superar a Tom Pidcock en un vibrante sprint a dos en la Via Roma, a pesar de haber sufrido una caída a 32 kilómetros de la meta.
Ganador por milímetros al final de una carrera épica, el esloveno de 27 años tiene ahora cuatro de los cinco Monumentos ciclistas en su palmarés. De las grandes clásicas del calendario, sólo falta la París-Roubaix en su colección.
El belga Wout Van Aert completó el podio, mientras que Mathieu van der Poel, campeón del año pasado, se quedó detrás de Pogacar y Pidcock en el Poggio.
Pogacar, que también ganó la Strade Bianche a principios de este mes, se convirtió en el primer corredor desde Giuseppe Saronni en 1983 en ganar la Milán-San Remo como campeón mundial.
– Estrategia en mil pedazos –
La estrategia del cuádruple ganador del Tour de Francia estalló en mil pedazos al sufrir una caída a pocos kilómetros de la subida decisiva a la Cipressa, donde se esperaba que se decidiera la carrera. En un giro a la izquierda cayó al suelo junto a otros grandes nombres como Wout Van Aert, Matteo Jorgenson y Biniam Girmay, aunque Van der Poel también se vio retrasado por la caída.
Con el pantalón roto por el lado izquierdo, Pogacar irrumpió de nuevo en el pelotón para tomar el liderato de la carrera apenas seis kilómetros después, en Cipressa, donde batiría el récord de la ascensión. Tras el relevo de sus compañeros Brandon McNulty e Isaac del Toro, el esloveno se lanzó rápidamente al ataque a 24 kilómetros de la meta.
Como el año pasado, sólo dos hombres pudieron seguirle: Van der Poel y Tom Pidcock.
El trío mantuvo algunos segundos de ventaja sobre el pelotón hasta el pie del Poggio, última dificultad del día.
– Más cerca de Merckx –
Pogacar volvió a atacar y esta vez Van der Poel no pudo aguantar y cedió a nueve kilómetros de meta. Los dos hombres más fuertes del día descendieron juntos y lograron mantener una ventaja de algunos segundos en los dos últimos kilómetros llanos que conducen a la meta en la Via Roma, donde Pogacar venció a Pidcock en un emocionante sprint.
“Cuando me caí pensé que todo había terminado, pero afortunadamente pude volver a subirme a la moto rápidamente y sin demasiados daños”, dijo Pogacar.
Con once victorias en total en los Monumentos, el doble campeón del mundo alcanza al belga Roger De Vlaeminck en la segunda posición de la clasificación histórica y se acerca un poco más al récord de Eddy Merckx (19) antes de sus dos próximas grandes citas, el Tour de Flandes y la París-Roubaix en abril.
Después de la carrera, Pogacar sorprendió, sin embargo, sugiriendo que su primera victoria en Milán-San Remo también podría ser la última si decide no volver a disputarla.
“Ahora podré seguir la carrera por televisión o desde el arcén”, afirmó el esloveno a su paso por la zona mixta.
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“He venido aquí muchas veces para entrenar y cada vez arriesgas tu vida. No quiero ofender a nadie, pero el tráfico en las carreteras italianas es a veces un poco criminal”, dijo Pogacar, que vive en Mónaco, a unos sesenta kilómetros de San Remo.
“Esta es la carrera más impredecible del mundo y es un gran alivio para mí haberla ganado”, dijo.
Pidcock también habló de esa posible despedida del Pogacar de la Primavera, que ha disputado seis veces: “Me acaba de decir que, ahora que lo ha ganado, no volverá”.
Este sábado también se disputó la prueba femenina de la Milán-San Remo y allí la victoria fue para la belga Lotte Kopecky.
La carrera femenina estuvo marcada por una terrible caída en el descenso de Cipressa. En él, la italiana Débora Silvestri, del Laboral Kutxa, saltó la barrera de seguridad y acabó con cinco costillas rotas.
eldeportivo.com.co/ AFP

