Las comunidades indígenas del pueblo de Zealandia en Dagua, así como los residentes de los municipios 8 y 9 del municipio de Buenaventura, creen que las rutas reales son una forma de lograr que el gobierno los escuche. Sienten que su grito no ha sido respondido. Sólo sordos, decían algunos.
Por ello, el pasado 2 de diciembre indígenas llegaron a la sede de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en Cali. Exigen la adjudicación de inmuebles ubicados en zonas rurales de esta ciudad. Afirmaron que más de 250 familias estaban haciendo valer su derecho a la propiedad de la tierra.
Este año la carretera a Buenaventura fue bloqueada. Foto:archivo / TIEMPO
Reclamación de indemnización por el impacto de una central hidroeléctrica en el medio ambiente
En el caso de las comunidades afrodescendientes de los municipios 8 y 9 de Buenaventura, líderes siguen exigiendo reparaciones por aproximadamente 200.000 millones de pesos por daños ambientales causados por la construcción de una central hidroeléctrica hace dos décadas.
Están hablando específicamente de 24 años. Estas comunidades informaron que más de 1.600 personas aún esperan esta compensación.
Estos líderes aseguraron que la Oficina del Comisionado de Derechos Humanos mediara en litigios relacionados con impactos ambientales sobre los residentes. Manifestaron que aún se encuentran a la espera del pago de estas indemnizaciones y que la Defensoría del Pueblo sería la administradora del Fondo de Defensa de los Derechos Colectivos, cuya tarea sería pagar los fondos.
La carretera a Buenaventura fue bloqueada hace varios meses. (Foto de referencia). Foto:archivo privado
Estos vecinos señalaron que la Defensoría del Pueblo no confirmó ningún registro de pago este mes de diciembre y temen que la situación se mantenga durante las fiestas decembrinas y hasta el próximo año.
Incluso bloquearon el camino a Buenaventura. Eso hicieron el 2 de diciembre cerca del sector El Gallinero, algo a lo que estaban acostumbrados.
“Esperamos que suceda pronto, porque se acercan las vacaciones y nos hacen buscar una chispa. Estamos aburridos y cansados de que nos mientan. Ponen plazos de pago y no los cumplen”, comentó uno de los dirigentes. “Tuvieron todo octubre y no lo hicieron”.
KAROLINA BOHÓRQUEZ
Corresponsal de EL TIEMPO
California

