El gobierno de Gustavo Petro declaró oficialmente una emergencia económica. Fue emitido mediante Decreto 1390 del 22 de diciembre de 2025. Así, la Comisión tendrá 30 días para emitir decretos con fuerza legal que busquen establecer nuevos tributos e impuestos para recaudar los 16 mil millones de déficit que traerá el presupuesto del próximo año.
Existen dudas sobre la constitucionalidad de este estado de emergencia, ya que la Carta Magna pretende hacer frente a acontecimientos inminentes y ningún hecho utilizado para su justificación se considera inesperado. El comité ejecutivo los esperaba todos, incluido el colapso de la reforma fiscal.
“Declarar estado de emergencia económica en todo el territorio nacional, por treinta (30) días calendario, contados a partir de la entrada en vigencia del presente decreto”, reza la orden presidencial mientras la administración Petro intenta cerrar la brecha fiscal.
En el mismo texto se afirma que “el Gobierno aprobará mediante orden legislativa, además de las medidas anunciadas en parte de esta directiva, todas aquellas necesarias y destinadas únicamente a evitar la crisis y evitar que sus efectos se prolonguen, incluidas las medidas presupuestarias necesarias para llevarlas a cabo”.
A diferencia de lo que se suponía al principio, el decreto no incluye ningún impuesto especial, eso porque primero se debe imponer un estado de emergencia y luego se desarrolla con otros decretos, este con fuerza legal.
Tanto la declaración de emergencia como los decretos posteriores serán revisados por el Tribunal Constitucional y el Parlamento. El propio texto publicado el lunes ordena que el Congreso sea convocado para ejercer el control político del estado de emergencia 10 días después de su finalización.
El Tribunal Constitucional, por su parte, investiga la posibilidad de celebrar una reunión extraordinaria para examinar si el decreto de emergencia es viable o no. Como existen dudas sobre su constitucionalidad, se ha propuesto suspender su efecto en espera de una investigación exhaustiva. Esto porque se trata de la recaudación de impuestos, los cuales se presumen legales pendientes sean constitucionales o no.
Razones del estado de emergencia
Además de declarar una emergencia económica y social, el gobierno de Petro comenzó a revelar los principales motivos de su decisión. Entre los argumentos esgrimidos está el cumplimiento de la orden de la Corte Constitucional que ordenó aumentar el pago de la UPC a la EPS.
El gobierno de Petro se ha resistido a realizar este pago; La Corte Suprema incluso inició un proceso de desacato contra el secretario de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, por este caso. Sin embargo, ahora lo está utilizando como una razón para que el presidente evite al Congreso y emita nuevos impuestos por hasta un año.
El segundo argumento esgrimido es la difícil situación de orden público en el país. La Comisión aprovechó la situación del Cauca, Cesar y Norte de Santander para exigir nuevas medidas que atiendan este complejo escenario. Asimismo, la contienda electoral se utiliza para ilustrar la necesidad de un mayor sistema para los candidatos. Bajo estos dos rubros, el gobierno garantiza que se gastarían 3.700 millones de pesos.
La tercera parte de las reflexiones se refiere al colapso de la reforma tributaria, un hecho del que ya habían advertido la oposición y la mayoría del Senado.
“La combinación de los acontecimientos económicos antes mencionados aumenta la presión de liquidez, aumenta el riesgo de refinanciación y afecta la continuidad de los planes y obligaciones que son necesarios para garantizar el gasto público social (el derecho básico a la seguridad social en salud, la prestación de servicios públicos esenciales, la atención a los vulnerables y la protección especial de la población), la seguridad de los ciudadanos y el cumplimiento del pago oportuno de las obligaciones del sector público, dice un acuerdo sobre deuda pública válido en el futuro. Tercer argumento.
Otros temas citados para justificar la emergencia económica y social son los desastres naturales por la ola invernal; obligaciones vencidas de origen legal y contractual; recursos de deuda limitados – exponen incluso la crisis diplomática con Estados Unidos; y restricciones al efectivo del tesoro. En este último elemento, la Comisión incluye la crisis pospandemia, así como el supuesto crecimiento inflexible del gasto.
JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADO
Escritura política

