Detrás de las fallas del sistema de programación de pasaportes, que el Departamento de Estado atribuyó hoy a un “ciberterrorista” que provocó el caos en Colombia y en los consulados del país en todo el mundo, hay una historia de problemas técnicos acumulados desde 2015, que Se intentó corregirlos a través de un acuerdo interinstitucional por 10.364 millones de pesos pidiendo a los organismos reguladores revisar posibles irregularidades e incumplimientos.
El trato se hizo directamente a la Alianza para el Desarrollo Integrado (Aldesarrollo)una entidad que se presenta como sin fines de lucro y de naturaleza pública, pero es involucrado en varios escándalos de presunta corrupción y parece estar involucrado en una denuncia ante la Fiscalía por un posible carrusel de contratación que superaría los mil 300 millones de pesos.presentado por la misma Oficina de Transparencia del gobierno que la contrató para modernizar el sistema de gestión procesal del Departamento de Estado.
“El software para solicitar pasaportes no tiene nada que ver con su producción, ni antes ni después. Hay que fijarse en la persona que contrataron para hacerlo: Aldesarrollo, para mí un intermediario que utiliza la contratación directa del gobierno para subcontratar y permitir que se desarrolle un sistema de sobornos.. Aldesarrollo no se crea por ley sino por una asociación indirecta de entidades públicas y funciona como una cooperativa municipal”, dijo el jueves el presidente de X, Gustavo Petro.
El objeto del Acuerdo Interadministrativo 536 firmado el 15 de octubre de 2024 (en la administración de Luis Gilberto Murillo) estableció la “prestación de servicios para la modernización y mejora de los sistemas de información – fase I Sitac, para la optimización de los procedimientos internos y externos del Ministerio de Relaciones Exteriores”, con un plazo de implementación del 31 de diciembre, hasta el 31 de diciembre.
Unas 300 personas hacen cola en la oficina de pasaportes de Bogotá. Imagen:Miltondiazfoto / El Tiempo
Sin embargo, el contrato tuvo que ampliarse dos veces: primero hasta el 15 de febrero de 2025 y luego hasta el 31 de agosto del mismo año. La justificación dependía de un tercero para garantizar la implementación continua. Inicialmente se argumentó que Apple y Google Play tendrían que activar el registro del programa “Cancillería Colombia”, concebido como una herramienta digital de acceso público para “facilitar y optimizar” los trámites y servicios de la entidad. Posteriormente, se argumentó que el final del año y el final del período contable impedirían que se llevara a cabo la formación de los funcionarios, tanto en Islandia como en el extranjero.
Durante la fase de prueba del módulo de programación, los consulados realizaron observaciones y solicitudes de nuevas funcionalidades para mejorar las operaciones del día a día. Esto nos obligó a ajustar los requisitos iniciales, cambiar el desarrollo del sistema y repetir las pruebas con áreas de usuarios, como primer paso para su certificación y finalmente lanzamiento en producción.
El ministerio planeaba conseguir una plataforma con un “Arquitectura ágil, escalable, segura, adaptada a las necesidades actuales y futuras.“Para mejorar la experiencia de usuario del ciudadano, pero eso no sucedió”.
Largas colas en las oficinas de pasaportes. Imagen:@Soy_Capitalismo
El 31 de agosto de 2025, cuando expiró el plazo de ejecución del contrato, el Departamento de Estado decidió no acceder a las solicitudes de prórroga presentadas por el contratista y en su lugar ordenó una revisión completa de los documentos que contenían la ejecución contractual con miras a explorar “la posibilidad de activar la cláusula penal”.
“Durante la implementación del contrato, hubo contratiempos que impidieron que se cumplieran todas las obligaciones contractuales, lo que obligó al Departamento de Estado a iniciar procedimientos de sanción contractual”. en el mes de agosto de 2025 con miras a ordenar su cumplimiento; así como informar al Auditor General de la República sobre posibles irregularidades en la organización del contrato”, dijo el ministerio, que precisa que sólo se ha pagado al contratista el 30 por ciento del valor total del contrato.
La Fiscalía acelera tres investigaciones contra Aldesarrollo por posibles cargos de contratación sin cumplir los requisitos legales e interés indebido en el contrato. EL TIEMPO División de Datos encontró que ha firmado contratos por 131.000 millones de dólares con la División de Víctimas; 109 mil millones de dólares a través de la prosperidad social; $52.000 millones en la Agencia Nacional de Hidrocarburos y $38.000 en la Agencia Agropecuaria Colombiana. También ha celebrado convenios con instituciones regionales y descentralizadas, como el Municipio de Armenia (Quindío), el Municipio de Soledad (Atlántico) y el Organismo Regulador.
Así luce el nuevo pasaporte. Imagen:MAURICIO MORENO
A esto se suman otras controversias. La ministra del Centro Democrático, Diana Diago, condenó la presunta violación por parte de Aldesarrollo del contrato 332 de 2022 al subcontratar a la agencia Fundesco para la ejecución de un contrato de apoyo al proyecto del pueblo de Rafael Uribe Uribe por valor de casi 4.000 millones de pesos, pero un contrato que no fue hecho en pesos, ni subcontratado.
María Isabel Urrutia, exministra de Deportes, se metió en problemas por entregarle a Aldesarrollo un contrato de 4.950 millones para implementar sistemas biométricos en estadios. Para la Procuraduría General de la República, “el servidor pudo haberlo dejado pasar porque Aldesarrollo carecía del personal adecuado para realizar los trabajos objeto del negocio jurídico y no pudo cumplir con las obligaciones acordadas”.
Aldesarrollo registra como su domicilio en el mismo edificio de Usaquén donde, en noviembre de 2024, la actual candidata presidencial Sondra Macollins lanzó su movimiento político, Colombia Digital Soy Yo. Incluso el diputado electo Daniel Briceño, uno de los que más ha seguido los movimientos de esta organización, señaló su vinculación con políticos del partido de la ‘U’ y el actual candidato Roy Barreras.
“Este es un defecto que comparten varias administraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, generalmente la administración de Petro, pero el primer error del señor Murillo fue darle este contrato de modernización del SITAC a una empresa que no sabía cómo hacerlo, que era Aldesarrollo, que ha sido despedida varias veces, o sea una contratista”, dijo Briceño en Caracol Radio.
Luis Gilberto Murillo y Daniel Briceño. Imagen:EL TIEMPO
“Señor Briceño. Usted declaró públicamente que ‘se robaron $3,100 millones’ en un contrato hecho durante mi administración. Esta es una acusación infundada de supuesta actividad delictiva. Usted lo sabe. Por eso, y dado que no hay pruebas ni sustento que sustente lo que usted dijo, iniciaré una acción penal en su contra por el delito en un terreno donde habrá respaldo de la justicia. Pruebas y gravedad, cada declaración que hizo”, dijo el ex canciller en su defensa.
El director de la oficina de transparencia del gobierno del Petro, Andrés Idárraga, pidió a la fiscalía investigar a los representantes de empresas como Aldesarrollo, Red Summa y Kluster Latam, que se habían quedado con contratos por mil 300 millones de pesos con entidades nacionales, regionales y municipales.
Andrés Idárraga. Imagen:Fabián Aguilar
Actualmente, el representante legal de Aldesarrollo es Omar Enrique Flórez Escorcia, quien también estuvo vinculado a la empresa Red Summa, una de las empresas incluidas en el proceso técnico de la Cancillería.
Hasta el momento, no hay evidencia de que el error del Sitac esté relacionado con el proceso de personalización de pasaportes realizado por la Imprenta del Estado desde 1 de abril, que funciona junto con el modelo anterior. “El sistema que está fallando no tiene nada que ver con el nuevo sistema”, dijo una persona cercana a quienes dirigen el modelo.
Sin embargo, la crisis estalla justo cuando el nuevo modelo de pasaporte entra en vigor y cuando la Comisión de Supervisión del Convenio de Pasaportes liderada por el Congreso cuestiona al impresor por posponer una visita física a las instalaciones de la entidad para revisar el funcionamiento del modelo.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Escritura política

