Lo que comenzó como una promesa de belleza asequible, promovida a través de atractivas pautas en las redes sociales, terminó en una pesadilla de salud pública para decenas de mujeres en la capital antioqueña.
Este martes 13 de enero, la Fiscalía General de la Nación anunció importantes avances en el proceso penal contra la red de los llamados “falsos cirujanos”: Los tres acusados aceptaron voluntariamente la responsabilidad de una serie de delitos que exponen el primitivismo de las intervenciones estéticas secretas en la ciudad..
Jackeline Bedoya Acevedo, María Paola Arango Garrillo y Michel Chaverra Jaramillo, personas privadas de libertad desde octubre de 2025 decidieron aceptar los cargos después de la audiencia para agregar cargos.
La Fiscalía presentó nuevos cargos contra tres mujeres acusadas de realizar cirugías estéticas en quirófanos improvisados en los distritos de Laureles, San Javier, Guayabal y Olaya Herrera de Medellín (Antioquia), sin mantener las condiciones mínimas de higiene y salud. Rudimentos… pic.twitter.com/JenCPJlPqb
— Fiscalía de Colombia (@FiscaliaCol) 13 de enero de 2026
Los delitos que admitieron incluyeron concierto para delinquir, fraude agravado en forma de delito masivo y lesiones corporales intencionales.
Según la fiscalía, estas mujeres no sólo eran compañeras, sino… participó activamente en procedimientos invasivos sin formación médica ni la idoneidad necesaria para tocar el cuerpo humano.
Un “recorrido” por quirófanos improvisados
Una investigación de la fiscalía seccional de Medellín reveló un modus operandi escalofriante.
Las autoridades están comprobando si la persona que realizó el procedimiento tenía las calificaciones adecuadas. Foto:Cortesía
La cadena operaba en casas rústicas en los barrios de Laureles, San Javier, Guayabal y Olaya Herrera.. En estos lugares, que se desvían de cualquier norma de seguridad biológica, se practica la llamada “lipólisis láser con transferencia de glúteos”, un procedimiento muy delicado que consiste en extraer grasa de una determinada zona del cuerpo para inyectarla en los glúteos.
La incertidumbre era tal que cuando un paciente desarrollaba complicaciones o infecciones graves -a menudo causadas por bacterias no tuberculosas- la organización simplemente trasladaba sus operaciones a otro distrito para evitar el rastro de las autoridades y de las propias víctimas, que regresaban en busca de ayuda.
Se estima que Al menos 55 personas fueron víctimas de estos procedimientos, y más de 40 de ellas sufrieron daños irreversibles, incluyendo deformidades físicas, dolor crónico y limitaciones funcionales permanentes.
Las mentes detrás de la web
Capturado para operaciones encubiertas Foto:Oficina del Fiscal General
Aunque las tres hoy imputadas realizaban tareas de administración de anestesia local, masajes postoperatorios y cuidados postoperatorios, la Fiscalía identificó a los jefes de esta estructura criminal: Yarleny Mosquera Aguirre (conocida como “La Yaya”) y Elizabeth Rojas Tobón. Mosquera, quien se hizo pasar por un experto cirujano sin ninguna titulación, fue el encargado de realizar la intervención.mientras que Rojas gestionaba el reclutamiento de víctimas en redes sociales y la aceptación de pagos, que habitualmente incluían un depósito inicial de 500.000 pesos.
La aceptación de los cargos por parte de Bedoya, Arango y Chaverra marca un hito en el proceso de hacer justicia a las víctimas, quienes habrían sido atendidas en camillas sucias y en condiciones higiénicas deplorables.
A medida que avanza la demanda, este caso sirve como una advertencia sobre los peligros de las “clínicas de garaje” y la importancia de que los proveedores de atención médica verifiquen la elegibilidad antes de cualquier intervención.

