
La Alcaldía de Cali, junto con la Secretaría de Desarrollo Económico, la Corporación de Recreación Popular (CRP) y el Centro Tecnológico Yawa, expresaron su oposición a los actos vandálicos registrados la noche del 8 de abril de 2026.
Los disturbios, que tuvieron lugar como parte de una marcha con antorchas de estudiantes de Univalle en el sector sur, también llevaron a la destrucción de 19 de los 22 muros muppi frente a la sede de Yawa, que albergaba una propuesta galería de la ciudad abierta a los ciudadanos.
Así lucían algunos de los muebles artísticos urbanos de Yawa. Foto:alcaldía de cali
Un ataque a la identidad local y a la biodiversidad
Dedicada a integrar arte, ciencia y tecnología en los espacios públicos, la galería afectada presentó obras de diversos artistas colombianos con un hilo común específico: la zarigüeya.
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Esta especie, característica de Cali, fundamental para el equilibrio de los ecosistemas locales, fue protagonista de un conversatorio artístico destinado a concientizar a los transeúntes sobre la protección del entorno natural.
Marcela Mosquera, directora general de Yawa, lamentó lo sucedido y enfatizó que el espacio público debe ser un lugar de reunión, no de destrucción. “Nos duele profundamente lo que pasó con este proyecto de arte urbano destinado a todos los caleños”, dijo el director.
La exposición de la galería está dedicada a la zarigüeya. Foto:alcaldía de cali
Impacto en los bienes y el funcionamiento colectivos
Si bien la infraestructura principal del Centro de Ciencia, Arte y Tecnología Yawa no sufrió daños directos, los daños en el mobiliario perimetral están perturbando el desarrollo de las actividades del centro tecnológico. Las autoridades enfatizaron que estos elementos no eran propiedad privada sino bienes municipales destinados a uso común.
Óscar Hernán Guzmán, gerente de CRP y operador de Yawa, apeló a la conciencia cívica: “Cuidar la sociedad es cuidar la ciudad que compartimos. Lo ocurrido tiene un impacto directo en los bienes que nos pertenecen a todos”.
Respeto por los escenarios de reunión.
Los funcionarios del distrito enfatizaron que debido a la ubicación estratégica de Yawa en la Calle Quinta, el centro ha sido testigo de muchas manifestaciones sociales, deportivas y políticas en el pasado, las cuales se han llevado a cabo de manera respetuosa.
Sin embargo, los recientes actos de violencia interrumpen esta dinámica de convivencia y afectan una iniciativa que pretendía ennoblecer el paisaje urbano a través de la cultura.
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Los actores involucrados reiteraron su invitación a la ciudadanía a proteger estos escenarios que fortalecen el diálogo y el conocimiento, recordando que la recuperación de estos espacios es un esfuerzo conjunto de toda la capital del Valle del Cauca.
La infraestructura de MIO es la más afectada
La infraestructura del sistema de transporte masivo MIO volvió a “pagar el precio” durante una nueva jornada de movilización de estudiantes de la Universidad del Valle, conocida como la “marcha de las antorchas”, en el corredor de la calle Quinta, en el sur de la capital vallecaucana.
Metrocali, empresa operadora del sistema, anunció que al menos ocho estaciones fueron gravemente vandalizadas durante la movilización realizada el miércoles 8 de abril.
La alcaldía de Cali aún no estima el costo de los daños al mobiliario. Foto:alcaldía de cali
Los actos de destrucción, que se concentraron en ocho estaciones estratégicas, provocaron el cierre inmediato de puntos de servicio y desvíos, afectando la movilidad de aproximadamente más de 40.000 ciudadanos que regresaron a sus hogares pasadas las 18.00 horas. Estaciones afectadas y magnitud de los daños
Según una evaluación inicial de funcionarios del sistema de transporte, el impacto se produjo principalmente en el corredor de la Calle Quinta.
Ocho estaciones de MIO fueron destrozadas como parte de la protesta. Foto:Metrocali
Las estaciones devastadas fueron: Tequendama (la que más sufrió por rotura de puertas y destrucción de validadores). También resultaron dañados Lido, Refugio, Caldas, Capri, Meléndez y Buitrera.
En estos lugares se reportaron vidrios rotos, daños a los sistemas de recolección de residuos y graffitis en las estructuras. Metrocali destacó que los daños más graves los sufrió la estación Tequendama, lo que amenaza su funcionalidad inmediata y la seguridad de los pasajeros.
“Esto nos obliga a activar algunos protocolos de respuesta para tratar de mitigar el impacto de estos vandalismos, que además marca la segunda vez que el vandalismo afecta la infraestructura de todos los caleños en menos de un mes, en dos momentos diferentes en el último mes”, dijo Daniel Parra, director operativo de Metrocali.
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Críticas a la postura del gobierno argentino. Foto:

